La Audiencia de Palma dictamina que una guía turística deberá indemnizar con 15.636 euros a un cliente que se fracturó un brazo.

La Audiencia de Palma ha condenado a una guía turística a indemnizar con 15.636 euros a un cliente que se fracturó un brazo al caerse de un caballo, después de que durante un descanso en una excursión la monitora diera sin previo aviso un silbido para reiniciar la marcha y los animales iniciaran un galope.

La Sección tercera de la Audiencia ha estimado parcialmente el recurso interpuesto por el accidentado contra la sentencia de septiembre de 2012 que desestimó en primera instancia su demanda por considerar que no había quedado debidamente acreditado el motivo por el que el caballo descabalgó al demandante.

La Audiencia considera acreditado que la caída se produjo durante una excursión en Capdepera, cuando el hombre y su acompañante habían pedido permiso a la guía para parar, a lo que ella accedió, y un par de minutos después y sin previo aviso, la monitora dio una orden a los caballos en forma de silbido, a lo que éstos respondieron rompiendo a galopar de forma súbita.

El tribunal señala en la sentencia que una testigo declaró en el juicio que durante la pausa que había autorizado la guía ésta dio un silbido y un chasquido a los caballos que provocó que salieran desbocados y el hombre se cayera.

A consecuencia de la caída, el hombre se fracturó el húmero izquierdo, una lesión que le dejó como secuela dolor, así como una limitación de la extensión del codo.

Aunque la Audiencia señala que montar a caballo es una actividad en sí misma peligrosa por tratarse de un animal que puede tener un comportamiento imprevisible, subraya que se trataba de una excursión guiada por una monitora que tenía la función de encabezar la marcha y velar por su normalidad.

El tribunal considera que la orden súbita que dio la mujer fue "una negligencia puntual y concreta", sumada a la conducta descuidada de la víctima, que admitió en el juicio que no tuvo tiempo de acomodarse en la montura y agarrar las riendas que había soltado.

La sentencia recoge que ambas partes litigantes han contribuido por tanto al resultado lesivo en un 50 %, de manera que del cálculo total de perjuicio causado, estimado en 31.272 euros, la mujer que guiaba la excursión deberá responder pagando la mitad.

Fuente: diariodemallorca.es
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Friday, 24 May 2013 00:00

Bocados Sprenger

La armonía con nuestro caballo comienza con un buen bocado con el ajuste perfecto.

El bocado opera como un método de comunicación entre el jinete y el caballo. Se envían las órdenes de las riendas a través del jinete directamente a la boca del caballo y como la boca es una de las partes más sensibles del cuerpo del caballo es importante tratarlo con mucho cuidado. Un bocado debe adaptarse a la forma de la boca del caballo y no debe ser incómodo ni causar ninguna molestia. Elegir bien el bocado permite una comunicación efectiva a través de las riendas entre jinete y caballo - un requisito básico para una correcta conducción. Sprenger posee un conocimiento científico sobresaliente de la boca de la anatomía del caballo gracias a una intensa investigación en colaboración con la Universidad de Veterinaria de Hannover. El Sprenger Desarrollo-Center trabaja continuamente en productos innovadores con el diseño y la eficacia optimizada, basándose en datos de la investigación en curso. International Top-Riders usan productos Sprenger y aprecian y confirman su calidad y excepcional eficacia.

Bocado -HS- Doma, características:

Bocado medida pata inferior 7cm., 14mm. Disponible en tres medidas: 125, 135 y 145mm.

Este bocado tiene una embocadura inclinada con ángulo hacia adelante, lisa y redondeada proporciona una delicada distribución de la presión sobre la lengua. El bocado se aprovecha de la sensibilidad excepcional de la lengua para asegurar unas precisas indicaciones de las riendas. Sumamente recomendado para los caballos que no gustan de tener una fuerte presión en la lengua. La embocadura inclinada fomenta la armonía entre la mano del jinete y la boca del caballo proporcionando un contacto relajado y seguro.

Confiamos en que usted disfrutará de los productos Sprenger.

Fuente: www.sprenger.de
HS-DRESSAGE BIT 16MM HS-DRESSAGE BIT 16MM
€196.35
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Wednesday, 08 May 2013 00:00

Hs Sprenger, Turnado

Ventajas de los filetes Turnado:

• Patentado, de diseño innovador, con un ángulo de 45 °

• Adaptación perfecta a la boca del caballo

• Comunicación perfecta entre el jinete y el caballo

• Ayuda a prevenir los vicios de la lengua

• Realizado en AURIGAN, material especialmente aprobado para caballos

Filete Hs anillas

Turnado presenta una nueva generación de filetes con un ángulo de rotación de 45 °. Esta rotación especial posee una superficie ligeramente abrasiva en la parte media de la embocadura. En contraste con el filete convencional las ayudas de las riendas llegan a la boca del caballo con precisión, pero de una manera suave porque la presión se distribuye uniformemente sobre la lengua.

Disponible en tres medidas: 125, 135 y 145 cm.

Filete Palillos o Fulmer

Este es un ejemplo de filete de palillos que sirven para que no se muevan y se pase el filete de un lado a otro de la boca. Suave, especial para mantener rectos a caballos jóvenes y en doma. La opción favorita de los jinetes de salto ya que permite controlar con facilidad al caballo, la embocadura Turnado permite dar con las riendas las indicaciones precisas. Muy recomendable para hacer frente a los desafíos más técnicos en cualquier concurso de salto.

Disponible en tres medidas: 125, 135 y 145 cm.

Bocado Hs Pelham

Un Pelham suave es la mejor opción para la anatomía del caballo, en contraste con los filetes individuales articulados convencionales. La voluntad del caballo de cooperar se optimiza; una buena opción para los caballos fuertes que no responden a las señales de los filetes o bocados articulados dobles.

Disponible en tres medidas: 125, 135 y 145 cm.

Claves Calidad Sprenger

Cuando revisamos las referencias de HS Sprenger, observamos un número al final que significa:

88: embocadura dorada con patas inoxidables.

89: embocadura y patas doradas.

40: embocadura y patas inoxidables.

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Monday, 15 April 2013 18:04

Enganches Un viaje al siglo XIX

62 participantes lucen en la Real Maestranza en la tradicional exhibición, que cumple 28 ediciones

El Paseo de Colón y las calles Adriano y Antonia Díaz se transformaron ayer, un año más, en escaparates de otra época. Vistosos carruajes del siglo XIX y principios del XX conducidos por cocheros y lacayos se apostaron en el entorno de la plaza de toros para participar en la XXVIII edición de la Exhibición de Enganches, un espectáculo reconocido como un museo viviente que hace perdurar tradiciones tan antiguas como la mantilla española o el arte de conducir coches de caballo. Los miembros del jurado comenzaron a valorar, a las diez de la mañana, cada detalle de cada uno de los 62 enganches. Desde la visión de conjunto hasta la calidad de las mantillas o la pose de los caballos y mulos son valorados cada año. La primera fase de este tradicional certamen llena de gente el barrio del Arenal cada domingo de preferia. El día se presentaba ayer espléndido. Los abanicos y sombreros, complementos imprescindibles en la zona de Sol de la Real Maestranza.

El espectáculo comenzó a las doce del mediodía con los primeros carruajes de protocolo. El desfile dedicado a Colombia contó con Marina Danko como madrina de honor. Veinte bailarines colombianos de la agrupación Carnaval de Barranquilla en Barcelona ofrecieron una nota de color a través de dos números de baile que dieron paso a la exhibición ecuestre. Ocho tandas y cada una reunió a alrededor de nueve carruajes, la antesala de los paseos a caballo de la Feria, a punto de comenzar. Entre los primeros que pisaron el coso destacó el número 11, un carruaje procedente de Italia, que arrancó el aplauso del público en varias ocasiones. Un modelo que fue utilizado en otra época como coche de carreras concentró las miradas en la Maestranza por la agilidad de su cochero y la belleza del paso de su caballo.

Enganches de todas las modalidades (limonera, tronco, tándem o tresillo, entre otras) aparecieron por la puerta de cuadrillas. Un enganche que suele poner a prueba a su cochero es el tándem, considerado como una de las variedades más complejas de guiar. El cochero del número 32, un tándem, mostró su maestría al tomar las riendas de los dos caballos con una sola mano. El 33, un modelo del carruaje que se utilizaba durante la Feria como tribuna para observar las carreras de caballos, también atrapó a la curiosidad del público. A medida que la jornada avanzaba, el calor se hacía notar con mayor intensidad en la plaza. Tras dos horas de espectáculo, los últimos enganches se despidieron en el coso a las dos de la tarde, hasta 2014.

Fuente: diariovasco.com
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Monday, 18 March 2013 00:00

Filete KK Ultra de Sprenger

La lengua es tan extremadamente sensible que multiplica las percepciones en este área de forma espectacular.

La Universidad de Veterinaria de Hannover y Sprenger tomaron la medida de una gran variedad de cabezas de caballos para comprobar el espacio está disponible en la boca del animal. El resultado es que la cavidad de la boca es menor que la prevista inicialmente y por lo tanto el espacio disponible es bastante limitado. Los filetes más populares tienen espesores de 16 y 18 mm.

El filete KK Ultra crea un contacto sensible incomparable entre el caballo y el jinete. La anatómicamente formada embocadura se adapta perfectamente a la boca del caballo lo que permite al jinete dar ayudas sutiles. Una gran mejora se observa inmediatamente cuando al caballo se le coloca cualquier tipo de filete KK Ultra.

A partir de esta información científica, Sprenger ha desarrollado los filetes KK Ultra con un enlace de 45 grados. De esta manera la embocadura crea el mejor efecto posible en la boca del caballo.

Características:

Único filete con ángulo de 45 grados en la embocadura que permite obtener un verdadero contacto con la lengua, su forma redonda hace que ruede suavemente sobre la lengua y la estimula de una manera suave pero eficaz. Se pueden dar ayudas claramente definidas a través de las riendas sin apretar demasiado la lengua. No hay presión sobre el paladar, la embocadura ergonómica tiene la forma de lengua del caballo y por lo tanto ocupa menos espacio en la boca sin interferir con el paladar. Es suave en la boca y en la lengua, esta embocadura fomenta un alto nivel de capacidad de respuesta para un contacto óptimo que resulta en la relajación y la sumisión. La embocadura está fabricada con Aurigan, una aleación sólida y fuerte, compuesta por 85% de cobre, 4% de silicio y zinc.

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Thursday, 07 February 2013 00:00

Ejercicios para el Jinete (Parte II)

En un post anterior, veíamos acerca de estiramientos generales previos a la monta, y luego de nuestra jornada de equitación. Pues bien, en el post de hoy conoceremos algunos otros ejercicios alternativos, es el caso por ejemplo del que podemos realizar para las muñecas.

Uno de los grandes defectos de un jinete es la mala posición de las muñecas. La tendencia a doblarlas y cerrarlas hacia dentro es muy frecuente. Dicen que antiguamente los profesores las vendaban con mucha presión para evitar la debilidad. Actualmente, lo más cómodo es comprar un par de muñequeras deportivas. Su rigidez nos ayudará a mantener nuestras articulaciones en paralelo con el caballo.

Por otro lado, nos olvidamos rápidamente de lo importante que es tener una pelvis con movilidad. En primer lugar es una manera de aumentar la movilidad de las caderas y aumentar nuestra flexibilidad. Si lo hacemos con rapidez, seguro que nos caemos alguna vez, pero la mejor manera de fomentar nuestra sensación de equilibrio es el ejercicio que podemos efectuar al pasar barras de tranqueo. Al pasarlas rápido podemos desbloquear la pelvis y las caderas, y a la vez mejora el equilibrio. Poner una barra en el suelo y caminar a lo largo de ella entrecruzando las piernas por encima de esta, de un lado para otro, es el mejor ejercicio posible para afianzar el equilibrio.

Sobre el caballo el equilibrio es simplemente fundamental. Podemos escuchar regularmente a los profesores cuando dictan las clases “suelta la pelvis”. Si liberamos la pelvis nuestros abdominales trabajan mucho mejor y evitamos probables accidentes.

Ahora bien, el método mejor para lograr esta sensación de liberación, es practicar en una silla de oficina o sobre una borriqueta con una silla de montar. Si no tenemos la pelvis liberada, ante un pequeño empuje nos caeremos hacia atrás o hacia adelante. Si tenemos flexibilidad en nuestra cintura, nuestro cuerpo puede aceptar el impacto para poder movernos de un modo independiente de nuestras piernas.

Un truco muy antiguo pero muy útil, consiste en levantar una silla con dos cuerdas paralelas, mientras estamos sentados en otra silla. Es el método más delicado y suave para aumentar la sensibilidad de nuestras manos. Nos vale con cualquier cuerda pero también lo podemos hacer con nuestras riendas.

En el próximo post, trabajaremos sobre ejercicios de postura y conoceremos todas las alternativas para mejorar nuestra eficiencia como jinetes.

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Wednesday, 23 January 2013 00:00

Los Movimientos del Caballo (3ª parte)

El paso hacia atrás:

Cuando se efectúa el retroceso, la sucesión de las batidas no es la misma que en el paso, a saber: la pata derecha y la mano izquierda se mueven al unísono; después es la otra diagonal la que comienza el movimiento, de manera que se aprecian dos batidas.

El piaffe:

Es un trote cadenciado en el mismo sitio. Se efectúa con la misma sucesión de batidas que el trote, el equino mueve un miembro diagonal y seguidamente el otro y se encuentra durante una fracción de segundo suspendido en el aire. Un piaffe incorrecto y rígido se produce cuando el caballo no levanta una extremidad opuesta en el mismo momento en que el otro llega al suelo.

Antaño se daba al piaffe el nombre de "passage en el mismo sitio".

En este movimiento el tiempo que está el caballo con los cuatro miembros en el aire es el más breve, se alarga en el trote corto, después en el trote largo y alcanza su máxima duración en el "passage".

En el piaffe ideal las manos se levantan hasta que el antebrazo queda casi de forma horizontal, las patas se levantan del suelo hasta que su casco llega justo encima de la cuartilla del otro miembro.

El piaffe es defectuoso cuando los miembros no se levantan al compás diagonalmente, o cuando las manos se levantan solas, mientras que las patas se quedan apoyadas en el suelo, o cuando las patas se elevan demasiado del suelo por el contrario las manos se levantan muy poco. En ninguno de estos casos el caballo estará en condición de pasar de manera inmediata al trote, lo que nos indica que el piaffe no ha sido bien ejecutado.

El piaffe correcto se puede observar cuando un obstáculo impide que el caballo avance, pues entonces el caballo levanta las manos y las patas para salvar el obstáculo. Esto se puede observar en la naturaleza, especialmente con los caballos de temperamento activo, al desaparecer el obstáculo, el caballo se pone al trote.

El piaffe es también incorrecto cuando el caballo no coloca sus extremidades en la dirección del movimiento, sino que las echa hacia un lado, se suele llamar el "piaffe balanceado", y normalmente es practicado en los circos. Y por último debemos señalar el piaffe en el cual las manos se cruzan y el caballo se pone a oscilar hacia un lado y a otro.

El passage:

También llamado en la Escuela Española "Spanischer Tritt", es cuando el caballo mueve un bípedo diagonal y a continuación el otro, y según su constitución y sus aptitudes, mantiene el miembro apoyado en el suelo más o menos tiempo y lo eleva más que en el trote.

En el passage ideal, el caballo da la impresión de que se libra del peso de su cuerpo. En el passage clásico se requiere de un caballo vigoroso, gimnástico y con un perfecto equilibrio, si no posee estos requisitos se producirán varias alteraciones de este paso. Citaremos algunos ejemplos: ocurrirá que las patas se obligarán muy poco y no llevarán peso suficiente, de forma que tocarán el suelo antes que las manos diagonalmente opuestas, por lo que se pierde todo su esplendor en este paso repleto de expresión. En el circo se ve habitualmente un passage de este género. También puede ocurrir que los caballos pongan sus patas de forma irregular y obliguen a una más que a otra; esta falta es calificada en la Escuela Española "Kicksen" y en equitación francesa "Sault de pie".

Es una costumbre moderna la de querer obtener de los caballos unos movimientos llenos de expresión, como el passage, antes de que estén preparados para la educación sistemática y básica; esto puede dar lugar a que se pierda la idea de un passage clásico.

Paradas y medias paradas:

Generalmente la detención del caballo se denomina parada, pero se llama igualmente parada cuando se modera el paso o para la transición para pasar del galope al trote, etc.

Toda parada debe hacerse en la dirección del movimiento y sin perder el equilibrio. El caballo debe obedecer al jinete para encontrarse así a punto para comenzar con los movimientos solicitados por éste. La transición entre los movimientos debe ser suave y sin brusquedades, el jinete deberá coordinar el mando que las riendas y sus piernas ejercen sobre el caballo.

Las paradas bien ejecutadas favorecen la flexión de las caderas del caballo y pueden servir en lo que concierne al equilibrio, permeabilidad y flexibilidad.

Las medias paradas se utilizan para acortar los pasos, mejorar el contacto y prepararlo para ejecutar los ejercicios que se le soliciten. Tanto en las medias paradas como en las paradas se usan las mismas ayudas, es decir, las riendas y las piernas del jinete, estas ayudas dejan de utilizarse cuando el resultado deseado se haya obtenido. Las medias paradas enseñan también al caballo a conservar su gallardía y a conseguir un contacto más ligero.

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Friday, 11 January 2013 00:00

Las Embocaduras y su Empleo

La embocadura es una extensión de las ayudas de las riendas o de las manos y se utiliza en combinación con el resto de ayudas naturales.

Son posibles miles de cambios a partir de una embocadura básica; cada tipo de embocadura se puede clasificar dentro de los siguientes cinco grupos. Filete, filete y bocado, pelham, elevador y muserola que comprende el sistema hackamore.

Son afectadas por la acción de las embocaduras la comisura de los labios, las barras, la lengua y, en cierto grado, el canal de la lengua, la barbada, la nuca, el paladar y la nariz en el caso de las cabezadas sin embocadura o cuando se usa una pieza auxiliar específica. Claro que la acción puede verse alterada o acrecentada a través de la adicción a los elementos auxiliares como muserolas que cierran la boca o martingalas que aseguran la posición de la cabeza para prevenir la evasión del animal a la acción de la embocadura.

La intensidad de la presión aplicada varían según cuatro factores: la fabricación de la embocadura, la conformación de la boca, el ángulo de posición de la cabeza del animal y la mano del jinete, el ajuste y tipo de accesorio auxiliar a la acción principal de la embocadura.

Los resultados que se obtienen debido a la acción de la embocadura están íntima y directamente relacionados con la habilidad del jinete o amazona.

El mayor grupo y el que tiene más subdivisiones es el de los filetes, aunque, también hay que decirlo, es el menos complicado. Cualquiera sea el tipo de filete, éste ejerce su acción sobre la comisura de los labios y promueve la elevación de la cabeza. Este efecto depende mayoritariamente de la postura de la boca en relación con la mano del jinete.. En un equino joven que va con la cabeza baja, el filete actúa hacia arriba contra la comisura de los labios. En un perfil de trabajo, con la posición de la cabeza más alta, la embocadura produce su acción sobre la mandíbula inferior e impulsa así la retracción de la nariz. En un caballo avanzado con la cabeza casi vertical, la embocadura actúa centrándose casi por completo sobre la mandíbula inferior y las barras de la boca.

Los filetes pueden dividirse en rígidos, ya sean rectos o curvos; articulados; articulados con espátula que reducen la acción “de cascanueces”; con embocaduras retorcidas que acrecientan su severidad; filetes con palillos que evitan que pase de un lado a otro de la boca. Los materiales utilizados para su fabricación pueden ser metal de distinto tipo, poliuretano, goma y plástico.

La cabezada de filete y bocado es una combinación de un filete con un bocado con cadenilla, es el sistema más complicado pero con el que se logran rápidos resultados en la colocación y perfil de un caballo. Se utiliza para elevar la posición de la cabeza y su acción se ve beneficiada con la influencia del bocado con cadenilla que tiende a bajar y retraer. El bocado acciona sobre la nuca y la zona de la mandíbula que está entre los incisivos y los molares (barras), en cierta medida sobre la lengua y sobre la barbada mediante la cadenilla.

La longitud de las camas hace más o menos definitiva la acción del bocado y determina la acción de la palanca,, el ajuste de la cadenilla y la forma del desveno de la embocadura. Un desveno de gran tamaño que deja espacio en la lengua aunque sin tocar el paladar actúa con severidad sobre las barras; uno de tamaño pequeño actúa más sobre la lengua y menos sobre las barras.

Los pelham que incorporan dos pares de riendas y una embocadura son un compromiso entre el filete simple y el filete y bocado, no tienen una acción definida, pero sirven muy bien para caballos con mandíbula corta y ancha.

El filete elevador con sistema de polea para elevar la cabeza es muy eficaz; su construcción ocasiona dos fuerzas opuestas, hacia abajo sobre la nuca y hacia arriba en la boca, es una herramienta de control con mucho poder y muy popular en el polo.

Las cabezadas sin embocadura actúan presionando sobre la nariz y son suficientemente efectivas.

El sistema hackmore es un sistema de control, basado en el control de la nariz con una serie de muserolas cada vez más ligeras, hay distintos diseños, desde el simple bozal a los que llevan camas largas y cadenilla.

El hackmore, en la monta del oeste americano, consiste en una muserola hecha con cuero trenzado, atada por detrás con un nudo que descansa entre los huesos de la mandíbula inferior, a éste nudo se ajusta una rienda pesada y un ahogadero que de cierta manera asegura la posición de la muserola. Mediante un sistema de cordones ajustados al nudo, este sistema da un contacto ligero siempre que el caballo lleve la posición idónea.

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Aplicando como ayuda natural la voz contribuiremos a calmar a un caballo nervioso o también a animar a uno miedoso e indeciso y más importante, reprender al indisciplinado, pero tiene un efecto limitado.

Son de extrema importancia a la coordinación de las ayudas, las piernas ya que controlan los cuartos traseros y la extremidades posteriores, al actuar causan un remetimiento debajo del cuerpo y proporcionan el empuje y posterior movimiento del animal. Además controlan la posición de los posteriores y evitan su desviación hacia los laterales; cada pierna del jinete controla la extremidad posterior del lado correspondiente. Sobre el círculo, la pierna interior del jinete o amazona se emplea para acrecentar el remetimiento del pie interior del equino, al tiempo que la auxiliar actúa para prevenir cualquier tipo de evasión causada por el giro de la grupa hacia el exterior. La piernas no deben estar rígidas, se deben mover al unísono con los movimientos de los laterales del caballo y se deben mantener flexible, pero nunca balancearlas que es lo que transmitiría al caballo un mensaje inteligible.

El jinete emplea un “panel de control”, compuesto por cuatro puntos perfectamente identificados y con esto obtiene los mejores resultados. El punto más relevante es el de impulsión y está situado detrás de la cincha, el empleo de ambas piernas produce el tan anhelado movimiento hacia adelante; un poco más atrás de la cincha y a continuación del primero se encuentra el segundo punto, sobre él se utiliza una sola pierna para provocar el giro de los cuartos traseros o sujetarlos y durante los movimientos hacia los lados, si se usan ambas piernas obtendremos el paso atrás; el tercer punto es de uso exclusivo para jinetes expertos y es el que puede animar al caballo a emplearse de manera mas eficiente en los aires de extensión, está delante de la cincha; el cuarto se sitúa detrás del segundo y es el que se emplea en los cambios de pie, piaffe y passage.

En coordinación con las piernas y el asiento, las riendas son las ayudas principales de restricción y contribuyen a la postura y colocación del animal. A través de las riendas el jinete recibe la impulsión creada por las piernas y regula la energía. El aumento del contacto de las riendas para contener la energía acorta el perfil y la base, haciendo lo contrario, en la medida apropiada, resulta en la extensión. Se puede orientar la energía dirigida bloqueando una rienda para dirigir hacia un lado u otro el movimiento. Lograremos el objetivo final cuando las riendas, regulando el equilibrio, controlan la dirección del movimiento, incluidos los movimientos laterales, mientras que las piernas proporcionan la impulsión. El jinete puede mover las manos hacia los laterales, hacia abajo o hacia arriba, pero nunca hacia atrás, esto ocasionaría la interrupción inmediata del movimiento y el equilibrio y acortaría los trancos.

La buena distribución del peso, la perfecta colocación del asiento y la espalda son fundamentales en la coordinación de las ayudas. El estiramiento de la columna y el empuje hacia arriba, hacia las orejas del caballo son una ayuda de propulsión muy efectiva que debe aplicarse con sumo cuidado si no se quiere dañar el movimiento. En el trabajo en dos pistas (lateral) se ayuda al equino distribuyendo el peso hacia el lado interior para mantenerse en equilibrio con el movimiento lateral del centro de gravedad del animal.

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Cuando se consigue la máxima armonía entre el caballo y el jinete la comunicación se realiza a través de la mente. En lo que se refiere al plano físico, esto se consigue mediante las denominadas “ayudas” que son las encargadas de transmitir al caballo las órdenes dadas por el jinete. La “ayudas naturales” son la voz, las piernas, la espalda, el asiento y la distribución del peso. Las “ayudas artificiales con las que puede contar el jinete y que le sirven de apoyo, refuerzo y refinación de las acciones físicas son las espuelas y la fusta.

La ayudas son interdependientes y todas actúan en coordinación, pero su efectividad depende en primer lugar de la seguridad del asiento del jinete que debe ser independiente de las riendas y estar equilibrado y en segundo término del propio caballo. Antes de poder responder con acierto a las ayudas del jinete, el caballo debe haber aprendido el significado de las mismas y las reacciones que implican. Ambos, caballo y jinete deben tener un profundo conocimiento del lenguaje para lograr una precisa comunicación.

La secuencia de las ayudas son: preparan, activan y ceden y en ciertas ocasiones deben usarse para resistir un movimiento no deseado. Con la preparación nos aseguramos la atención del caballo y la corrección de su equilibrio, antes de solicitar el movimiento específico que vendrá a continuación del empleo de la ayuda de acción. Citamos como ejemplo el momento de transición desde la parada al paso, se comunica al caballo del movimiento apretando ligeramente las piernas y casi simultáneamente cerramos las manos sobre las riendas. Luego las piernas activan el movimiento cerrándose contra los costados y rozándolos en dirección opuesta al pelo, al tiempo que las manos ceden para permitir el avance. El ceder con las riendas permite no sólo al caballo responder a las piernas que lo empujan hacia adelante sino que le indican además que ha ejecutado el movimiento que deseábamos, la disminución del contacto sirve a manera de agradecimiento por su cooperación.

Las ayudas pueden resistir y combatir contra una acción evasiva o no querida por parte del caballo; cerrando los dedos podemos conseguir frenar un empuje hacia adelante intempestivo o apretando una pierna muy firme detrás de la cincha contrarrestaremos un giro de los cuartos traseros hacia uno u otro lado. Debemos tener especial cuidado en no emplear las ayudas sin intención, lo cual contribuiría a confundir al equino; si el jinete llevara espuelas y las aplicara descuidadamente y sin intención sobre los costados del caballo, éste no comprendería porqué recibe un castigo si está moviéndose hacia adelante. La primera y fundamental acción es la del movimiento hacia adelante, sin ella no podremos conseguir nada ni en llano ni en obstáculos; la fustas y las espuelas son ayudas artificiales de importante relevancia siempre que las usemos para animar y no para castigar.

El uso de la fusta inmediatamente después de la orden de las piernas para conseguir el movimiento hacia adelante lo podemos emplear hasta que el caballo con la simple presión de las piernas interprete nuestra orden. De manera similar se pueden emplear las espuelas para inducir a una reacción más vigorosa y obtener lo que se llama el reflejo condicionado.

Hay que tener la capacidad de pensar el siguiente movimiento antes de aplicar la ayuda.

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