Wednesday, 12 June 2013 00:00

Uso del Sudadero: Pros y Contras

El sudadero fue desarrollado para darle al caballo una mayor comodidad y que no sienta de manera directa la presión de una silla en su espalda.

Cuando una montura no se acomoda del todo al lomo del caballo el sudadero le proporciona una ventaja: la de evitar rozaduras. Sin un sudadero, una montura no muy adecuada, implicará que nuestro caballo no se sienta cómodo y que incluso la presión que ejerza el jinete sobre él le provoque roces y lastimaduras.

Generalmente, vemos en las escuelas de equitación que varios caballos comparten una misma montura, por lo que con la colocación de un sudadero se evita que se produzcan estos daños en el animal o que se reduzcan considerablemente. Para que la acción del sudadero sea la que buscamos, deben ser acolchados, gruesos y con cada animal debemos utilizar uno distinto, limpio y seco, además el sudadero ayuda a mantener limpios los faldones de la silla de montar.

Una de las contras es que con un sudadero se corre el riesgo de que el dorso del caballo se recaliente. Los sudaderos se mojan con mucha facilidad con el sudor del animal y al secarse queda una capa de suciedad, si no lavamos el sudadero después de cada uso, es muy probable que esos restos de suciedad le provoquen rozaduras o incluso algún tipo de enfermedad cutánea. Los sudaderos de borreguillo, además de dar más calor a nuestros caballos, al empaparse, tienden a formar nudos, por lo que las rozaduras serán peores.

Los jinetes expertos, o muchos de ellos, opinan que con la gran variedad de sillas de montar, con sus diferentes modelos y medidas que se adaptan perfectamente a los caballos, no es necesario la utilización de un sudadero, ya que además actúa como separación entre el jinete y el animal.

Si se decide a utilizar un sudadero tenga en cuenta que la medida del mismo debe sobresalir al menos entre dos y tres centímetros a los lados de la montura y que debe quedar bien ajustado para que no se desplace hacia atrás mientras montamos. Debe encajar bien en el puente de la montura y no debe quedar tirante en la cruz, ya que sino las rozaduras serían inevitables.

La forma más habitual para fijarlo a la silla de montar es mediante una cinta por la que se pasan uno o todos los latiguillos. Es imprescindible que no queden arrugas ni pliegues en el sudadero; antes de apretar la cincha, debe meter el sudadero en el puente de la montura.

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El asiento es la parte de la silla donde el jinete va sentado, por lo que debe ser muy cómodo. El asiento está hecho de dos gomas látex de diferentes densidades, especial para la comodidad del jinete. Además el asiento coloca la base de nuestra columna vertebral, por lo que es muy importante para evitar lesiones en la espalda (montar a caballo es bueno para la espalda, sólo es perjudicial cuando la colocación de la espalda del jinete no es correcta).

Tipos de asiento: asiento profundo o doma, semiplano o salto e intermedio o uso general.

El faldón es la parte de la silla donde colocamos las piernas, por lo que debe tener la forma de la posición de la rodilla dependiendo de la disciplina hípica.

Tipos de faldón: recto o de doma, adelantado o de salto y medio o de uso general.

La rodillera y el taco son los topes que instalamos en la silla para frenar la posición de las piernas. La rodillera en la parte delantera frena las rodillas y el taco en la parte trasera frena los gemelos, en ambos casos, pueden ir por fuera del faldón “exterior” o por dentro “interiores”. Digamos que sirven para que el jinete tenga la posición correcta dentro de unos límites dependiendo de la modalidad hípica.

Los latiguillos son las correas que sujetan la silla a la cincha. Pueden ser largos o cortos. Los latiguillos largos (2 unidades) cinchan más fuerte ya que aplicamos la fuerza desde abajo, además las hebillas de la cincha quedan por fuera del faldón, y con ,los latiguillos cortos (3 unidades, 1 de repuesto) hacemos menos fuerza pero podemos apretar la cincha desde arriba. Pueden ser de cuero cromo (engrasar muy poco, porque si no estiran) o de biotane.

Materiales: Cuero, es la piel cuya estructura fibrosa original más o menos intacta, ha sido tratada para incrementar su durabilidad. La flor es la terminación de un lado del cuero, debajo de la flor esta el corium, una mezcla de proteínas y fibras con estructura en forma de “espagueti”. Estas fibras dan al cuero durabilidad, fuerza y flexibilidad, la carne es la parte de abajo, por donde pierde humedad, pero al ser más porosa acepta mejor la grasa o el aceite.

Hay que engrasar la silla antes de usarla. Alargaremos su vida y será mucho más cómoda. El tratamiento del cuero debe ser igual al de nuestro pelo; primero lo limpiamos con champú y después lo tratamos con acondicionador; es importantísimo limpiar el cuero antes de darle grasa o aceite. Si nos aseguramos que la superficie del cuero está limpia de polvo y grasa, después los poros aceptarán mejor el acondicionador.

Z-plus, es un material sintético y ecológico, muy resistente y cómodo que no necesita un cuidado especial. Limpiar con agua y jabón (sólo hay que tener cuidado de dejarlo bien seco ya que sino pierde sus propiedades).

Fuente: Zaldi Sillas de Montar S.A
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Monday, 01 April 2013 00:00

Tipos de Pechopetrales

El pechopetral es una correa o faja que, asida por ambos lados a la parte delantera de la silla, ciñe y rodea el pecho del caballo.

Existen varios tipos de pechopetrales en el mercado, hay quienes lo utilizan sólo como un complemento ornamental de modo que hay muchas variedades. La mayoría de los pechopetrales están fabricados en cuero, pero los hay de nylon, neopreno y lona.

Martingala en forma de “U”

Esta es la variedad de pechopetral más antigua, tiene forma de collar y rodea el cuello del caballo, con una correa que nace en el centro del collar y pasa por entre las extremidades delanteras del caballo, se ajusta con un mosquetón al piquete de la cincha. No es demasiado notoria su utilidad porque sujeta la silla de montar de un modo muy pobre.

Pechopetral de banda

Este tipo de pechopetral fue muy popular a mitades del siglo XX, consiste en una amplia pieza de cuero que colocada a ambos lados de la silla y aferrada mediante correas, mantenía la montura en su sitio con ayuda de otra correa más fina que pasaba de lado a lado del animal pasando por la cruz.

Pechopetral en forma de “Y”

Este modelo es sin lugar a dudas el más popular y que a través del tiempo perdura su uso. Consiste en tres correas sujetas a una anilla central, en algunas ocasiones lleva un protector para evitar roces molestos al caballo. Una de las correas pasa por entre las patas delanteras del caballo y se sujeta al piquete de la cincha con un mosquetón. Las otras dos correas tienen un piquete en su extremo, con otra correa más pequeña con una hebilla que permite abrochar el pechopetral a las anillas delanteras de la guarnición de la montura.

Recomendaciones:

Recuerda que al ajustar el pechopetral debes dejar una separación de cuatro dedos bajo las correas, de lo contrario restarás libertad al caballo en el juego de su cuello y podrás influir en su respiración.

Las fundas de borreguillo o cualquier otro material impiden que el pechopetral le provoque roces al animal.

Todos los elementos de cuero deben ser cuidados con productos adecuados para evitar su deterioro.

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Monday, 11 March 2013 00:00

Complementos para Monturas

Las sillas de montar tienen diversos accesorios que se elaboran en distinto tipo de materiales (cuero, neopreno, nylon, algodón, etc.) y con uso y características determinadas según sean utilizados para una u otra disciplina ecuestre.

Las alforjas fueron concebidas para transportar el material del jinete, pueden ser fabricadas en cuero, lona, piel sintética y de distintos tamaños.

La ación es la correa de la cual cuelga el estribo en la silla de montar; sirven para favorecer, junto con los estribos, el equilibrio del jinete sobre el caballo y amilanar el cansancio de las piernas.

Los estribos son piezas, principalmente metálicas, de formas diversas que permiten que el jinete introduzca los pies en ellas para afianzarse mientras cabalga. Están fijados a la silla de montar mediante las aciones, permiten una mayor comodidad, tanto para la cabalgadura como para el jinete. También se fabrican en madera o cuero, los estribos vaqueros en general son de madera y hierro, a veces revestidos de cuero.

La baticola cumple la función de evitar que la silla se deslice hacia adelante en el dorso del equino. Esta correa se sujeta al fuste trasero de la silla y termina en una especie de ojal, donde entra el maslo de la cola.

La cincha es el punto de fijación de la silla de montar al caballo. El punto de colocación y ajuste de la cincha influirá en la posición de la montura sobre el dorso del caballo, su mala colocación limitará las prestaciones de la silla. Por lo que la fijación debe ser firme y no permitir posibles desplazamientos de la silla del lugar idóneo. También debe permitir al caballo realizar sus movimientos con naturalidad, respirar perfectamente y no resultar perjudicial a la musculatura de su caja torácica.

Los sudaderos son mantas pequeñas de material flexible y almohadillado con la forma de silla de montar, aunque debe sobresalir unos centímetros de ella, que se pone a las cabalgaduras debajo de la silla. Tiene como fin proteger de los impactos de la silla tanto al caballo como al jinete. Al ser flexible, se ajusta a la piel y forma del caballo evitando así las fricciones que pueden desembocar en rozaduras. Es muy importante que el sudadero quede sin arrugas ni dobleces debajo de la silla para evitar rozaduras. En más del 90% de los casos de rozaduras del caballo el causante no son los bastes de la silla sino el sudor. El sudor tiene ácido y de un día para otro se descompone, si ponemos la silla o el sudadero con sudor húmedo, este ácido quema el pelo del caballo y una vez sin pelo protector, ya tenemos rozadura segura aunque el baste sea muy bueno.

Las mantillas se utilizan con el mismo fin que un sudadero, la diferencia es que tienen una forma rectangular y sobresalen más allá de la silla.

Las fundas son elementos fundamentales para proteger a la montura del polvo, humedad y demás cuando no la estamos usando.

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Friday, 01 February 2013 00:00

Tipos de Monturas (1ª parte)

La variedad de sillas para montar a caballo es muy diversa, y cada tipo de silla de montar está realizada y pensada para el uso final a que se destina, es decir, para una disciplina en concreto: como la doma, salto, paseos a caballo, raid, etc.

Las monturas de doma clásica se pueden encontrar de varios modelos y medidas. Tienen una estructura más estrecha, el asiento es suave y profundo por lo que se transforma en un asiento muy confortable y que permite al jinete maniobrar libremente, los faldones son muy largos y rectos, para permitir una posición más alargada de la pierna y una posición más erguida del jinete, esto es necesario para realizar los ejercicios de doma clásica. Las porta estriberas deben estar embutidas debajo de la faldita y unidas al armazón, para lograr una resistencia extrema y evitar así roces incómodos. Las rodilleras están colocadas para mantener la pierna en la posición correcta y para que el jinete pueda montar con los estribos largos. Las sillas de montar de doma se caracterizan por tener bastes gruesos y planos, con canales amplios que permiten una buena movilidad del dorso y de los posteriores.

Los inconvenientes que le podemos encontrar a este tipo de montura se encuentra principalmente en el equilibrio que proporcionan al jinete, éste a veces se ve desplazado hacia atrás porque la charnela de los estribos está adelantada; el asiento suele ser demasiado largo y profundo ayudando a que el peso se desplace hacia atrás. Otro problema es la conformación de los caballos utilizados para esta disciplina, al poseer un dorso muy redondo, una caja torácica muy amplia y unas espaldas muy anchas, esto provoca que la línea de la cincha quede más adelantada de lo habitual y al apretarla, el borrén y los bastes traseros se levantan creando inestabilidad y movimiento de la silla.

Las sillas de doma o potreras son sillas bastante flexibles y se usan para la primera monta de un caballo y para realizar los ejercicios de doma. El borrén de este tipo de sillas de montar está bastante ampliado y eso favorece el agarre del jinete.

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Aplicando como ayuda natural la voz contribuiremos a calmar a un caballo nervioso o también a animar a uno miedoso e indeciso y más importante, reprender al indisciplinado, pero tiene un efecto limitado.

Son de extrema importancia a la coordinación de las ayudas, las piernas ya que controlan los cuartos traseros y la extremidades posteriores, al actuar causan un remetimiento debajo del cuerpo y proporcionan el empuje y posterior movimiento del animal. Además controlan la posición de los posteriores y evitan su desviación hacia los laterales; cada pierna del jinete controla la extremidad posterior del lado correspondiente. Sobre el círculo, la pierna interior del jinete o amazona se emplea para acrecentar el remetimiento del pie interior del equino, al tiempo que la auxiliar actúa para prevenir cualquier tipo de evasión causada por el giro de la grupa hacia el exterior. La piernas no deben estar rígidas, se deben mover al unísono con los movimientos de los laterales del caballo y se deben mantener flexible, pero nunca balancearlas que es lo que transmitiría al caballo un mensaje inteligible.

El jinete emplea un “panel de control”, compuesto por cuatro puntos perfectamente identificados y con esto obtiene los mejores resultados. El punto más relevante es el de impulsión y está situado detrás de la cincha, el empleo de ambas piernas produce el tan anhelado movimiento hacia adelante; un poco más atrás de la cincha y a continuación del primero se encuentra el segundo punto, sobre él se utiliza una sola pierna para provocar el giro de los cuartos traseros o sujetarlos y durante los movimientos hacia los lados, si se usan ambas piernas obtendremos el paso atrás; el tercer punto es de uso exclusivo para jinetes expertos y es el que puede animar al caballo a emplearse de manera mas eficiente en los aires de extensión, está delante de la cincha; el cuarto se sitúa detrás del segundo y es el que se emplea en los cambios de pie, piaffe y passage.

En coordinación con las piernas y el asiento, las riendas son las ayudas principales de restricción y contribuyen a la postura y colocación del animal. A través de las riendas el jinete recibe la impulsión creada por las piernas y regula la energía. El aumento del contacto de las riendas para contener la energía acorta el perfil y la base, haciendo lo contrario, en la medida apropiada, resulta en la extensión. Se puede orientar la energía dirigida bloqueando una rienda para dirigir hacia un lado u otro el movimiento. Lograremos el objetivo final cuando las riendas, regulando el equilibrio, controlan la dirección del movimiento, incluidos los movimientos laterales, mientras que las piernas proporcionan la impulsión. El jinete puede mover las manos hacia los laterales, hacia abajo o hacia arriba, pero nunca hacia atrás, esto ocasionaría la interrupción inmediata del movimiento y el equilibrio y acortaría los trancos.

La buena distribución del peso, la perfecta colocación del asiento y la espalda son fundamentales en la coordinación de las ayudas. El estiramiento de la columna y el empuje hacia arriba, hacia las orejas del caballo son una ayuda de propulsión muy efectiva que debe aplicarse con sumo cuidado si no se quiere dañar el movimiento. En el trabajo en dos pistas (lateral) se ayuda al equino distribuyendo el peso hacia el lado interior para mantenerse en equilibrio con el movimiento lateral del centro de gravedad del animal.

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Cuando se consigue la máxima armonía entre el caballo y el jinete la comunicación se realiza a través de la mente. En lo que se refiere al plano físico, esto se consigue mediante las denominadas “ayudas” que son las encargadas de transmitir al caballo las órdenes dadas por el jinete. La “ayudas naturales” son la voz, las piernas, la espalda, el asiento y la distribución del peso. Las “ayudas artificiales con las que puede contar el jinete y que le sirven de apoyo, refuerzo y refinación de las acciones físicas son las espuelas y la fusta.

La ayudas son interdependientes y todas actúan en coordinación, pero su efectividad depende en primer lugar de la seguridad del asiento del jinete que debe ser independiente de las riendas y estar equilibrado y en segundo término del propio caballo. Antes de poder responder con acierto a las ayudas del jinete, el caballo debe haber aprendido el significado de las mismas y las reacciones que implican. Ambos, caballo y jinete deben tener un profundo conocimiento del lenguaje para lograr una precisa comunicación.

La secuencia de las ayudas son: preparan, activan y ceden y en ciertas ocasiones deben usarse para resistir un movimiento no deseado. Con la preparación nos aseguramos la atención del caballo y la corrección de su equilibrio, antes de solicitar el movimiento específico que vendrá a continuación del empleo de la ayuda de acción. Citamos como ejemplo el momento de transición desde la parada al paso, se comunica al caballo del movimiento apretando ligeramente las piernas y casi simultáneamente cerramos las manos sobre las riendas. Luego las piernas activan el movimiento cerrándose contra los costados y rozándolos en dirección opuesta al pelo, al tiempo que las manos ceden para permitir el avance. El ceder con las riendas permite no sólo al caballo responder a las piernas que lo empujan hacia adelante sino que le indican además que ha ejecutado el movimiento que deseábamos, la disminución del contacto sirve a manera de agradecimiento por su cooperación.

Las ayudas pueden resistir y combatir contra una acción evasiva o no querida por parte del caballo; cerrando los dedos podemos conseguir frenar un empuje hacia adelante intempestivo o apretando una pierna muy firme detrás de la cincha contrarrestaremos un giro de los cuartos traseros hacia uno u otro lado. Debemos tener especial cuidado en no emplear las ayudas sin intención, lo cual contribuiría a confundir al equino; si el jinete llevara espuelas y las aplicara descuidadamente y sin intención sobre los costados del caballo, éste no comprendería porqué recibe un castigo si está moviéndose hacia adelante. La primera y fundamental acción es la del movimiento hacia adelante, sin ella no podremos conseguir nada ni en llano ni en obstáculos; la fustas y las espuelas son ayudas artificiales de importante relevancia siempre que las usemos para animar y no para castigar.

El uso de la fusta inmediatamente después de la orden de las piernas para conseguir el movimiento hacia adelante lo podemos emplear hasta que el caballo con la simple presión de las piernas interprete nuestra orden. De manera similar se pueden emplear las espuelas para inducir a una reacción más vigorosa y obtener lo que se llama el reflejo condicionado.

Hay que tener la capacidad de pensar el siguiente movimiento antes de aplicar la ayuda.

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Wednesday, 17 October 2012 00:00

Heridas y golpes de los caballos

Casi a diario los equinos están expuestos a heridas o golpes, principalmente en las patas, es conveniente utilizar protecciones en las extremidades (campanas, protectores de menudillos, etc.), aunque la mayor parte de las lesiones no son de gravedad, necesitan que sean atendidas con rapidez, no es imprescindible una atención veterinaria.

Cuando el caballo se lastima con un alambre, lata, etc... y la herida está abierta es necesario aplicar una inyección antitetánica a priori limpiaremos la herida con agua y jabón y según su tamaño y gravedad puede ser necesario una sutura y un tratamiento con antibióticos.

En el caso de una excoriación pequeña hay que limpiar la zona con agua y jabón para desinfectar y si la llaga producida es profunda, hay que utilizar mucha agua para limpiarla y aplicar después un producto antiséptico ya sea en polvo, crema o aerosol.

A menudo por el contacto con la piel de los arreos, la silla o la cincha, se producen llagas, podemos prevenir estas situaciones manteniendo limpios los accesorios y dando una minuciosa limpieza al caballo antes de ensillarlo. Se aconseja utilizar protege-correas de borreguillo o caucho y evitar que al colocar la cincha haya pliegues debajo, debido a que esto es lo que generalmente ocasiona las lesiones.

Si las llagas ya han aparecido evitaremos ensillar al caballo hasta que esté totalmente curado; las llagas en la zona de la cruz tardan bastante tiempo en curarse y si no se tratan puede derivar en una inflamación crónica, llegando hasta los huesos y/o músculos, formándose fístulas de pus que en casos extremos requieren de una intervención quirúrgica.

Todo esto es evitable eligiendo la silla adecuada, que no quede demasiado apretada y usando para las zonas sensibles una manta de fieltro o almohadilla.

Antes y después de montar al animal, y a modo de prevención, el jinete deberá pasar la mano por la cruz, para detectar cualquier anomalía y así poder tomar desde el inicio la lesión y que no vaya a más. Si la llaga es pequeña se trata limpiando, desinfectando y posteriormente aplicando un producto antiséptico.

En caballos que viven en grupos puede ocurrir que se muerdan en un enfrentamiento, aunque es raro ver heridas profundas, en estas ocasiones debemos llamar al veterinario para evaluar la situación, y en cualquier caso, ya sea grande o de menor importancia es elemental limpiar y desinfectar inmediatamente para acotar riesgos de infección.

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Thursday, 23 August 2012 00:00

Ayudas para la Monta

La ayuda es el lenguaje que usa el jinete para comunicarse con el equino. El fin es dar ayudas rápidas y claras siempre, y de recibir respuesta inmediata y decidida del caballo.

Refuerzos Naturales. Las piernas, los muslos relajados y las articulaciones de las caderas y de las rodillas, flexibles, permiten que las pantorrillas mantengan el mismo contacto con el caballo. El contacto de la pierna debe ser firme, sin variar, excelto cuando se le dan las ayudas.

La pierna de dentro da la acción con rápidos y ligeros golpes detrás de la cincha, volviendo inmediatamente a su posición normal. La pierna de fuera, en cambio, influye sobre el tercio posterior de dos maneras: para pedir un galope se desliza hacia atrás, golpeando detrás de la cincha, volviendo inmediatamente a su posición normal; controla y dirige los posteriores lateralmente por medio de un aumento de contacto de la pantorrilla detrás de la cincha. La presión ejercida continúa hasta que la corrección o el movimiento lateral se complete.

La flexibilidad en las articulaciones de los hombres y de los codos permite que las manos sigan el movimiento del cuello y la cabeza del caballo, y que mantengan siempre un contacto igual en las riendas. Los dedos de las manos de dentro piden la dirección por medio de un rápido tomar y ceder (tirar y soltar). Los dedos de la mano de fuera controlan y regulan la velocidad y el aire con un rápido tirar y ceder, tirar y ceder.

Refuerzos artificiales. La utilización de la fusta ha de ser muy inmediata, el jinete debe por lo tanto volverse muy diestro en su manejo. La fusta se suele llevar en la mano de dentro, ya que el caballo suele desobedecer la pierna de dentro. Por esto debe cambiarse la fusta de mano cuando se cambia de dirección. Cuando el caballo responde a la fusta yendo hacia delante, es básico que el jinete permita el movimiento y le premie; así el equino aprenderá gracias a las correcciones. Hay cuatro tipos de fusta: La normal (estándar), la fusta larga de doma o de polo, la fusta de caza y la fusta de caña.

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Wednesday, 20 June 2012 14:03

Silla Zaldi Doma San Jorge

Esta espectacular silla, reúne cualidades que marcan la diferencia entre la gran variedad de sillas de Doma Clásica. Fabricada con un excelente cuero, una armadura flexible, un diseño ergonómico que se traducen en: libertad de movimiento, contacto óptimo con el caballo, fijación y confianza en la monta. El jinete encuentra en esta silla la comodidad y la seguridad que necesita; grandes jinetes y profesionales de todo el mundo apuestan por ella.

Estos son los datos técnicos que hacen que la Silla Zaldi Doma San Jorge sea una de las preferidas en el mundo de la doma:

  • Fabricada con una nueva piel europea natural, más resistente y flexible.
  • Su asiento de goma látex es muy profundo pero cómodo.
  • Posee un faldón de doma ergonómico.
  • El baste está relleno lana con tope goma.
  • Una nueva posición ergonómica de la rodillera.
  • La armadura está elaborada en polipropileno, por lo que resulta elástica y muy resistente.
  • Estribera corta inoxidable de seguridad con una inclinación del 15%.
  • Latiguillos largos en sistema “V”.

Sobre una nueva armadura muy profunda y cómoda, esta silla permite el máximo contacto jinete-caballo. El jinete descansa sobre una nueva estribera con una estudiada inclinación del 15% que consigue una postura más correcta para el jinete, corrigiendo errores al inexperto y dejando desarrollar al experto.

Nuevo diseño ergonómico del faldón (largo de doma) que dispone de doble rodillera de 2 tacos en uno, que permite montar en dos posiciones diferentes. Baste mixto, lana con tratamiento repelente agua-sudor y tope de goma látex que evita el balanceo sobre el dorso del caballo, consiguiendo gran asiento y propiciando libertad al caballo.

Latiguillos mixtos separados ofrecen fijación absoluta al caballo consiguiendo el máximo contacto del jinete-caballo. Uno delantero para evitar que la silla avance sobre la cruz y así facilitar los movimientos de las espaldas. El trasero en forma de “V” sujeta la silla y no produce balanceo en la zona posterior.

Material de cuero especial flexible, muy elástico y duradero.

Una gran silla debe ser acompañada de una gran cincha ya que ésta es el punto de fijación de la silla al caballo.

El punto de colocación y ajuste de la cincha influirá en la posición de la silla sobre el dorso del caballo. Su mala colocación limitará las prestaciones de la silla.

Por tanto esta fijación debe ser firme y no permitir posibles desplazamientos descontrolados de la silla del lugar idóneo.

También debe permitir al caballo realizar sus movimientos, respirar perfectamente y no resultar perjudicial a la musculatura de su caja torácica.

Por esta razón Zaldi ha fabricado la Cincha Doma Cuero “Zaldi Extra” Sanjorge que, juntamente con la Silla Doma Sanjorge, conforman un binomio de calidad para ti y tu caballo.

Silla Zaldi Doma San Jorge

ZALDI DRESSAGE SADDLE -SANJORGE ZALDI DRESSAGE SADDLE -SANJORGE
€1 369.02
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